Dicen que en este maravilloso cuadro, Vincent Van Gogh quiso reflejar la soledad. Mostrar esa sensación de sentirse diferente al resto. El es el lirio blanco entre el resto de lirios violetas. (Campo de lirios. 1889)

La idea de escribir este post surgió después de una conversación con una personita de 14 años que me dijo, con toda naturalidad, que a ella le gusta la soledad. A partir de esta afirmación tan rotunda, empecé a pensar…

Yo misma nunca he considerado la soledad en si misma como algo malo, al contrario soy una defensora de la soledad cuando ésta se elige. Quizá el estilo de vida que llevamos, que nos “obliga” a estar siempre rodeados de gente, me hace valorar más los momentos en los que puedo disfrutar de la soledad. Y ahí me surgen las dudas ¿Se puede “disfrutar” de la soledad? ¿Es lo mismo la soledad que estar solo? No es un tema sencillo. No es fácil tener criterio.

¿Cuántas veces hemos oído a personas decir que se sienten solas a pesar de estar rodeadas de gente? Muchas. Y al revés, ¿cuántas personas disfrutan estando solas, sin sentir soledad? También muchas. No hay reglas.

Por eso, cuando oigo que alguien insiste en acompañar a los demás para que no estén solos, me revelo un poco contra esa imposición de la compañía. Considero que es tan mala como la soledad no deseada. Una vez más volvemos a la idea de siempre: libertad y respeto. Cada persona es un mundo e incluso la misma persona puede cambiar su percepción de la soledad a lo largo de su vida. Me imagino que esta sensación se incrementa con el paso de los años, según vamos siendo más dependientes físicamente o cuando sufrimos la pérdida de amigos y familiares. Tenemos el mundo organizado de tal manera que no tenemos tiempo para acompañar y cuidar de nuestros seres más queridos. Creo que hace falta reflexionar sobre este asunto.

winter-of-67-la-soledad

Dicen que la soledad es la plaga del siglo XXI, he leído artículos fechados hace más de diez años que ya hablaban de ello. Hoy en día hablan del “drama” de la soledad, la califican de asesina silenciosa y se la considera un problema de salud pública, porque, lejos de lo que yo creía, no afecta solo al plano afectivo o emocional, sino que se la relaciona con varias enfermedades físicas. En muchos países ya se está trabajando en este asunto, en Reino Unido en vista del incremento de personas que declaran sentirse solas, se ha creado un Ministerio (Ministry for Loneliness) para gestionar este tema.

Vivimos en una sociedad en la que dejamos en manos de la familia, y solo de la familia, muchas cosas. Siempre somos los hijos o los nietos, los que acompañamos a nuestros padres al médico o a cualquier sitio que necesiten acudir y no puedan o no les apetezca hacerlo solos. Es muy raro que recurramos a los amigos, cuando en multitud de ocasiones son una compañía tan buena o mejor que la de los familiares. En este asunto, se juntan dos cosas: una especie de miedo o vergüenza a reconocer que los familiares no pueden cumplir con esa tarea y la sensación de que los amigos solo están para las cosas buenas. Tanto es así que cantidad de personas prefieren ir solas antes que solicitar la compañía de los amigos, cuando me consta, que la mayor parte están siempre dispuestos a ello. Yo lo estoy y creo que lo estaré en el futuro, y no me avergonzará pedirle a mis amigas que me acompañen cuando no quiera o no pueda ir sola a algún sitio. Del mismo modo creo que ellas sienten que pueden contar conmigo, no solo para tomar unas cañas y pasar buenos ratos, sino también para esos momentos menos buenos.

Creo que este cambio de mentalidad es muy necesario y aunque probablemente ya sea tarde para que la generación anterior lo asuma, si que está en nuestras manos que nuestro futuro en este aspecto, sea diferente y mejor.

Después de todo esto, he llegado a dos conclusiones. Primera que la SOLEDAD ES SENTIRSE SOLO y segunda, que no, en realidad no nos gusta la soledad, lo que nos gusta es pasar ratitos solas, pero sabiendo que tenemos a nuestro alrededor muchas personas que nos quieren y que están siempre dispuestas a ayudarnos y acompañarnos cuando queramos o necesitemos.

Hoy por ejemplo, es uno de esos días que toca compartir buenos momentos. Unas cañitas para celebrar el cumple de una de mis amigas. Zorionak Maite!

Hasta ponto,

winter-of-67-signature

Un comentario en “La soledad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s