El otro día estuve tomando algo con unas amigas y además del estupendo rato que pasé se me ocurrieron ideas para varios posts (chicas, ¡tenemos que quedar más a menudo!)

Con el paso de los años (otra ventaja de “hacerse mayor”) he descubierto que el mundo está lleno de personas maravillosas, que no sabes cuando van a aparecer en tu vida, pero cuando tienes la suerte de que ocurra hay que aprovechar la ocasión, darles un poquito de ti y también aprender de ellas, porque estos encuentros son pequeños regalos que la vida nos hace de vez en cuando.

Durante el rato que estuvimos juntas surgieron mil temas, mil anécdotas e infinidad de quejas por las cosas de siempre: stress, prisas, agobios, ganas de vacaciones… A unas le preocupan sus hijos adolescentes, a otras no les da la vida para todo y yo, como siempre, espero que un hada madrina me otorgue un talento especial que me permita dar un vuelco a mi vida de la noche a la mañana y poder colgar los trastos y dedicarme a “cuidar de mi alma”.

Siempre que se trata este tema me ocurre lo mismo. Cuando una persona que trabaja (en este caso, yo) confiesa a otra que no lo hace, que no le importaría o incluso que le encantaría dejar de hacerlo, le asalta una sensación extraña, una especie de sentimiento de culpa por no valorar lo que otras personas están deseando tener. Siente que es un poco desagradecida, a mí me pasa.

En este contexto una amiga me preguntó si estaba segura de esa afirmación. Mi respuesta fue contundente: “Sí, estoy segura. No necesito trabajar para sentirme realizada, ni útil, ni completa” le dije convencida, “creo que puedo ser perfectamente feliz”.

“Yo creo que aporto mucho” me dijo, pero con un tono triste que en ese momento me dejó bastante desconcertada y me hizo pensar en las mujeres que por una razón u otra no trabajan fuera de casa.

Mi madre nunca ha tenido un trabajo remunerado, pero su aportación a la familia ha sido vital, era de hecho, el pilar fundamental de la misma. La certeza de que siempre estaba ahí, para lo que necesitaras, a cualquier hora del día o de la noche, nos daba mucha seguridad, y tenerla siempre cerca nos sirvió de ejemplo y nos ayudó a aprender cosas que de otra manera no hubiéramos aprendido. Aún sigue siendo así. No hubiera sido la persona que soy si mi madre no hubiera podido dedicarme tanto tiempo. Yo no he podido dedicárselo a mis hijas y me duele.

Curiosamente, en este asunto, como en tantos otros, hemos pasado de un extremo al otro. De una imposición a otra. Antes, si eras mujer tenías que dedicarte a tu familia, porque así estaba establecido y ahora no “puedes” dedicarte a tu familia, aunque sea una opción personal, porque parece que esta decisión atenta contra algún principio básico o transgrede alguna norma no escrita. Esta creencia generalizada de que las mujeres que no trabajan fuera de casa no pueden alcanzar la misma plenitud hace que muchas se sientan mal o que se cuestionen a si mismas. Es algo que me da mucha rabia, porque no somos quienes para decidir cómo deben vivir los demás, a qué o quién quieren dedicar su tiempo. ¡Solo faltaba! Cada familia elige su modo de vida y se organiza como considera oportuno y cada persona aporta una cosa diferente pero siempre valiosa.

Así que ¡claro que aportas mucho amiga! no lo dudes ni un instante. Aportas tanto o más que cualquiera de nosotras, y no solo a tu familia. A mí, a pesar del poquito tiempo que hemos compartido, me has enseñado mucho, me has dado una lección de valentía y de fortaleza en una situación en la que yo probablemente me habría venido abajo. Te doy las gracias por ello, y por las palabras tan bonitas que me dedicas, me hacen mucho bien.

Estate muy tranquila y piensa que en esta ciudad hay tres hombres muy afortunados por tenerte cerca tanto tiempo, seguro que son la envidia de muchos.

Hasta pronto,

winter-of-67-signature

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s